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lunes, 7 de marzo de 2022

Margarita Fondier de Cordero sobre Dajabón, cultura y tradiciones en la frontera dominico-haitiana.

viernes, 4 de julio de 2014

lunes, 28 de enero de 2013

Fallece en Villa Mella Bartolito, el de “Los Bravos del Son”



SANTO DOMINGO.- Falleció el reconocido compositor e intérprete de son Bartolo Chalas, mejor conocido como “Bartolito”.
Su deceso se produjo en Villa Mella, donde residía y había nacido, a causa de neumonía y tras padecer durante largo tiempo diabetes.Sus restos son velados desde el domingo en su casa materna de la calle Sánchez, de esta localidad, y serán inhumados al mediodía de este lunes en el Cementerio Municipal de Villa Mella, luego de que moradores del lugar le hagan un reconocimiento póstumo.
A la hora de su deceso Bartolito tenía 62 años. Hace poco había contraído nupcias con Serafina Selmo.
Cantante y compositor autodidacta, vivió toda su vida en localidad de San Felipe. En 1986 fundó “Bartolito y los Bravos del Son”, agrupación con la que grabó varios discos con temas compuestos e interpretados por él.
“Fue un ícono”, dice José Antonio Rodríguez, ministro de Cultura, al referirse a lo que significó Bartolito para la cultura popular dominicana. Rodríguez reconoció la tenacidad de Chalas, a quien calificó como un luchador y un defensor de su arte.
“Fue una gran figura del son”, considera César Namnum, director de Quisqueya FM 96.1 en CERTV. “Fue parte de lo que alguna vez llamé son de Villa Mella”, agregó Namnum, quien en varias ocasiones compartió el escenario con Bartolito.

Tomado de: http://www.almomento.net/articulo/129276/Fallece-en-Villa-Mella-Bartolito-el-de-%E2%80%9CLos-Bravos-del-Son%E2%80%9D

martes, 26 de abril de 2011

Antonio Méndez Rubio: «La Transición fue la confirmación de la derrota sufrida en 1939»

Entrevista a Antonio Méndez Rubio, poeta y ensayista. Es también profesor titular de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Valencia. Su línea de investigación se orienta al análisis crítico de la cultura, desde un enfoque teórico e interdisciplinar.
Nega (LCDM) | Para Kaos en la Red

Antonio Méndez Rubio es profesor titular de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Valencia. Ha sido profesor visitante en Duke University (Carolina de Norte, EE.UU.) y profesor invitado en la Universidad del País Vasco y la Universidad de Sevilla. Su línea de investigación se orienta al análisis crítico de la cultura, desde un enfoque teórico e interdisciplinar. Entre sus ensayos publicados pueden destacarse “Encrucijadas: elementos de crítica de la cultura” (1997), “Poesía y utopía” (1999), “La apuesta invisible: cultura, globalización y crítica social” (2003) o “La desaparición del exterior” (2011). Asimismo ha publicado también innumerables libros de poesía entre los que destacan “Un lugar que no existe” (1998), “Cuerpo a Cuerpo” (2010) o el más reciente “Siempre y cuando” (2011). Además y muy importante, se trata del primer profesor que otorgó la primera matrícula de honor de su carrera al que suscribe estas líneas en la asignatura Incidencia Social de los Medios de Comunicación. Suele participar en actos poéticos y políticos, como el septuagésimo aniversario de la asamblea de escritores antifascistas.
Nega: En la conferencia inaugural en esta facultad de las I Jornadas de Contrainformación afirmaste que, bajo tu punto de vista, las tres mejores o más completas o incisivas teorías de la comunicación, curiosamente provenían de autores no vinculados o ajenos a este campo académico. A saber: el modelo de propaganda de Noam Chomsky, Guy Debord y su sociedad del espectáculo y el panóptico de Michael Foucault. Estoy completamente de acuerdo aunque añadiría la obra de A. Mattelart y sus escritos sobre imperialismo cultural en el Chile de Allende. ¿A qué crees que se debe esta circunstancia? ¿Por qué las teorías más radicales de la comunicación provienen de autores no vinculados a la misma? ¿Qué hace tan especial a esos tres planteamientos?
Antonio: Uno de los eslóganes más célebres de Mayo del 68 decía que la academia sólo daría luz cuando se la incendie. No estoy de acuerdo; confío todavía en un espacio público de formación e investigación que se haga cargo de las necesidades sociales. Pero uno puede entender el grito de guerra del 68, es un arranque de rabia ante la inercia histórica y la condición acomodaticia de la institución universitaria. Eso parece no haber cambiado demasiado. Las reformas en curso del espacio universitario europeo delatan continuamente su deuda con los intereses del “mercado” y generan, aunque sea de forma indirecta, una parálisis del espíritu crítico. Es memorable el titular de hace casi diez años, del entonces presidente Aznar, cuando se iniciaron los preparativos para la reforma actual: “Ha llegado la hora de que la universidad rinda cuentas a la sociedad”. Y por “sociedad” (como se vio en la reforma de los consejos sociales) se entendían los intereses mercantiles y partidistas. En este punto la universidad es sólo una parte más de lo que podríamos llamar la Sociedad Titanic, es decir, aquella que ha naturalizado como lema general la proclama del “Sálvese quien pueda”.
En cuanto a los planteamientos críticos de Debord, Foucault o Chomsky, a los que se podrían añadir los de Walter Benjamín y otros (pero no demasiados), forman una constelación razonable que todavía puede ser útil para entender el lado más salvaje del sistema audiovisual y el sistema institucional contemporáneo. Sin duda, la distancia con respecto a la academia convencional ayudó a estos autores a formular una visión crítica no inercial ni coyuntural sino estructural y radical de los fundamentos que sostienen el orden comunicativo, ideológico y cultural dominante. Ninguno de estos planteamientos teóricos forma un sistema sino que, más bien, se trata de propuestas antisistémicas ya en su misma forma de mirar y diagnosticar el malestar que nos rodea y nos atraviesa.
Seguimos con la Academia. Cuando entré en la carrera y profundicé un poco, lo primero que me llamó la atención fue la escasa relevancia del estado español en este campo académico. Están los estudios culturales británicos, los funcionalistas de la escuela de Chicago, los estructuralistas franceses, la teoría de la dependencia en Latinoamérica, la escuela de Frankfurt germana… ¿Qué ocurre en España? Ya sabemos el retraso cultural que supusieron cuarenta años de nacional-catolicismo pero Franco se murió hace ya unos cuantos años y parece que ninguna escuela de pensamiento consigue materializarse o despegar. Hay muchos autores pero a mi entender pecan de ser (al margen de demasiado blandos) demasiado teoricistas, por lo que cuesta encontrar intelectuales que se posicionen radicalmente muy a la izquierda del eje político. ¿A qué se debe esto? ¿Es la academia española conservadora? ¿Dónde está el pensamiento crítico en este país?
Está claro que casi medio siglo de fascismo no dejan intacto nada, salvo el miedo. Las purgas, crímenes políticos, prisiones y exilios arrasaron con todo o casi todo. La transición en España fue la confirmación de la derrota sufrida en 1939. Y eso marca decisivamente lo que ha pasado después. Recuerdo que a Federica Montseny, exiliada en Toulouse, le preguntaron en 1982 si no se alegraba porque los socialistas habían conquistado el poder. Y su respuesta fue: “En España, ¿los socialistas han tomado el poder? ¿o el poder ha conquistado a los socialistas?”. Fue un apunte premonitorio.
Hay que hacer verdaderamente un gran esfuerzo para encontrar primero “pensamiento”, y mucho más para además conseguir dar con “pensamiento crítico”. Por supuesto hay excepciones, que no pueden dejar de confirmar la regla. Pero quizá tengamos con esto un problema de premisas. Quiero decir que hemos heredado el prejuicio de que el pensamiento procede de individuos especialmente dotados, y esto no tiene por qué realizarse siempre con esta condición. Hay indicios en Marx y en Gramsci de que puede localizarse una especie de “intelecto general” o de “resistencia popular” que no es una mera abstracción, ni una pura reducción a ese mito que es la “acción directa”, sino que, más bien, hay formas de acción, de respiración, de vida, que nacen y quizá mueren en espacios de subalternidad, en los sótanos de la realidad colectiva, pero que están recorridas por una densa carga de pensamiento crítico. Quizá se trate de un pensamiento informal y precario, pero no por ello menos intempestivo y menos necesario. Me refiero a lo que está pasando en algunas zonas de los movimientos sociales menos oficialistas, en la escena hip-hop o incluso en los espacios más invisibles del anonimato cotidiano.
Has estudiado de cerca el legado postmoderno, especialmente la obra de Lyotard, Jameson y Baudrillard. Muchos definieron el advenimiento de la postmodernidad como el espíritu de una época. ¿Dicho espíritu sigue vigente? ¿Podemos seguir hablando de un capitalismo simbólico e inmaterial y del fin de lo social después de fenómenos de alcance mundial como el alzamiento zapatista en el 94, los atentados contra las torres gemelas, el ascenso de líderes en Latinoamérica como Chávez y Morales, Seattle y Génova, la guerra de Irak y la movilización que produjo, las revueltas populares en el Magreb… todos ellos fenómenos propios de la modernidad clásica? ¿No se precipitaron algunos al enterrar la Idea de revolución? ¿Tiene razón Habermas cuando afirma que la modernidad es un proyecto inacabado que todavía puede dar de sí?
Empezando por el final de tu pregunta: el diagnóstico varía si tomamos como fuente de lo moderno, por ejemplo, “La Riqueza de las Naciones” (1776) de Adam Smith o “Tiempos Modernos” (1936) de Charles Chaplin. En el primer caso, la modernidad se aprecia como un proyecto ante todo socioeconómico que se relanza cíclicamente y mantiene en marcha un proceso de expansión irrefrenable. En el segundo, la modernidad es más bien un tiempo de asfixia y de conflicto, que exige la exploración sin descanso de nuevos horizontes para seguir viviendo y conviviendo sin reducir nuestro vivir a un mero tic maquínico. En lo que sí puede acertar Habermas es en que, de todas formas, ambas opciones siguen cruzadas en nuestro mundo, que es un mundo abierto, pero no tanto al diálogo idealizado por Habermas como a la inminencia de un cambio que lo haga respirable. Ese cambio no puede reducirse a los estrechos muros de lo que se entiende por socialdemocracia. Y ese cambio quizá es imposible para Habermas. Pero, como diría el poeta Juan Larrea, llega un momento en que lo imposible se vuelve inevitable.
Todavía hoy es básica la lectura de Lyotard en “La condición postmoderna”. Ese libro se ha hecho célebre por su tesis del fin de los grandes relatos. De acuerdo. Pero no se recuerda con la misma facilidad cómo Lyotard señalaba con claridad que esa crisis iba acompañada de una fragmentación creciente del conocimiento, y de una mercantilización de los intereses que movían la dinámica sociocultural. El capitalismo no es sólo ni quizá ante todo un flujo inmaterial o meramente simbólico, como saben en las maquilas o las favelas o en las plantas de producción clandestinas del sudeste asiático. Pero sí se ha podido ya comprobar que el capitalismo consigue superar sus crisis estructurales de 1970 gracias a su renovado énfasis en el poder de la cultura, la información y la innovación tecnológica. Se podría usar una película sintomática de 1983 para explicar a los niños qué estaba pasando: “Superman III”. El ensayo de Boltanski y Chiapello “El nuevo espíritu del capitalismo” ha arrojado luz sobre estos cambios, aunque sin el pulso polémico y rebelde que es cada vez más urgente para reconectar teoría crítica y práctica libertaria.
Los estudios culturales son uno de tus campos de investigación y sabemos que el hip hop como subcultura o fenómeno cultural entre la gente joven lo has analizado a conciencia, incluso en tus clases de doctorado. ¿A qué se debe ese interés en una (relativamente) reciente manifestación cultural ajena completamente al ámbito académico?
No creo que nada sea completamente ajeno a nada. Estoy por un mundo que tienda puentes, no que acabe con ellos. Un disco de referencia como “Tesis doctoral” de Meswy implica bien a las claras, y no me refiero sólo al juego con el título, hasta qué punto el ámbito de la reflexión crítica y el de la música popular se convocan mutuamente. Todo depende, al final, de lo que entendamos por “académico”. Si hablamos de la academia tal y como es definida oficialmente desde luego el rap y la universidad son incluso antagonistas. Pero en el plano (no ingenuamente utópico) de una universidad socializada o “popular” (como han defendido las Madres de Plaza de Mayo en Argentina) las distancias se acortan y se vuelven irrelevantes. Quizá no sea una realidad del todo cristalizada, pero al menos es el deseo desde el que cobra sentido mi trabajo diario. En la psicología social se tiene ya clarificado que es real lo que alguien vive como real. En este sentido, como también me enseñaron algunas de las Madres de Mayo cuando las conocí personalmente en 1996, la única lucha que se pierde es la que se abandona.
En la misma conferencia que comentamos unas líneas más arriba afirmaste que vivimos una suerte de fascismo encubierto, difícil de percibir pero que se manifiesta en muchos ámbitos de la vida. ¿Existen grietas? ¿Tenemos motivos para ser optimistas? Adorno y el resto de frankfurtianos pecaban en exceso de un derrotismo a mi entender contraproducente para la emancipación, tendiendo a sobrevalorar o sobredimensionar el poder de los mass-media y la industria cultural. Experiencias como las de Allende o recientemente Chávez o Morales ponen de manifiesto que en determinado momento las masas populares recelan de la influencia mediática y se produce una ruptura entre el pensamiento dominante que reproducen los medios y la realidad social, una especie de toma de conciencia inmune al poder de los generadores de opinión. ¿Qué hacer para que surja esa conciencia? ¿Dónde está la esperanza?
En “Minima moralia” indicaba justamente Adorno que lo mínimo que se puede hacer en el infierno es sitio para que el otro respire. Seguramente Adorno tenía presente la catástrofe de las cámaras de gas y el Holocausto nazi. Pero es una indicación todavía escasamente atendida o trabajada. Quizá hoy no se trate tanto de definir nuevos espacios alternativos (de acción, de identidad, de referencia…), y desde luego tampoco de arrojarnos con los ojos cerrados a la celebración postmoderna de los no-lugares (de la realidad virtual, lo hiperreal o la experiencia digitalizada…). En el dilema entre espacio y no-espacio se ha quedado a la intemperie, en tierra de nadie, la cuestión de cómo abrir el espacio, como producir espaciamientos, perforaciones en nuestra vivencia de lo real, ahí es donde prácticas microfísicas pero radicalmente biopolíticas como la poesía, la música o las relaciones personales se cargan de una energía imprevista. Como dejó esbozado Deleuze antes de suicidarse: “no sembréis, horadad!”.
En este punto límite quizá encontremos alguna orientación a tientas para volver insegura la hegemonía del nuevo fascismo encubierto por el actual modelo de democracia neoliberal. En “Modernidad y Holocausto” ya argumentaba Bauman que las razones que dieron lugar a la lógica del holocausto siguen vivas. Este nuevo fascismo de baja intensidad es un fascismo solo mediatamente político e inmediatamente económico, en abierto y de largo plazo. Pero, a la vista de lo que sabemos sobre desesperación migratoria, miseria global y exterminios masivos, sin ir más lejos, sus efectos no están lejos del poder para producir víctimas que demostró el fascismo clásico según el modelo del nazismo alemán. La hora se ha vuelto extremadamente insegura y crítica, pero no sólo para quienes cuestionamos la legitimidad del orden establecido sino para quienes lo defienden de una forma más o menos ciega. Y puede ser un avance poner en claro, para empezar, que el terreno de juego no es una democracia real sino una manifestación sórdida e insidiosa del viejo ensueño totalitario. Desde luego, nadie está libre de sospecha. Aun así, si todavía se puede hablar de una esperanza libertaria que haga frente a la totalización de la existencia es en virtud de intervenciones parciales que, sin embargo, contribuyan a reconstruir el espacio cada vez más desértico (y cada vez más irrenunciable) de la vida en común.
Muchas gracias por la entrevista. Si tienes algo que añadir.
Gracias por la atención y la escucha.

viernes, 15 de abril de 2011

Feria del Libro tendrá un total de 12 pabellones


POR ELVIRA GUILLEN



Los principales serán el de la Santa Sede, la Iglesia Católica y el Museo de la Música.
SANTO DOMINGO.- Un total de 12 pabellones tendrá este año como atractivo principal la Feria Internacional del Libro.
Los pabellones constituirán, como cada año, espacios para el conocimiento y la interacción con elementos de la cultura universal y local así como un verdadero espectáculo estético en el amplio recinto ferial.

A continuación la descripción  de los pabellones diseñados por el equipo de arquitectos de la Dirección de Infraestructura Cultural del Ministerio de Cultura.

- Santa Sede. Invitado de Honor de la FIL, este pabellón mostrará códices y documentos vaticanos de histórico relieve; una réplica exacta de La Piedad, de Miguel Angel; y una amplia cantidad de libros, entre otros importantes atractivos.

- Iglesia Católica. Conmemorando el 500º aniversario de constitución de las Diócesis de Santo Domingo y La Vega, este amplio pabellón, ubicado en el Museo del Hombre, exhibirá importantes materiales de la historia eclesial, al tiempo que albergará la exposición en homenaje de Mons. Francisco J. Arnaiz y P. José Luis Sáez, a quienes se dedica el magno evento. Igualmente, acogerá a la Feria del Libro Católico que este año se integra totalmente a la FIL.

- Museo de la Música. Impactante muestra de la historia musical dominicana con objetos de sus principales iconos, como anticipo de lo que será este importante museo.

- Libro-Cocina. El tradicional espacio de gastronomía, combinada con artes y letras, este año dedicado a la reconocida experta en arte culinario, Esperanza Lightow de Ceara.

- Espacio Joven. El pabellón de la juventud, con un programa renovado, con los temas que orientan y entretienen a la gente joven.

- El Libro Electrónico. Un espacio para conocer el libro del futuro. Conocer y manejar el e-book y el I Pad, y la forma de contactar a los libros y autores preferidos a través de estas plataformas o libretas digitales.

- Sala de Escritores Dominicanos. Otro espacio tradicional donde nuestros autores contactan al público e interactúan con talleristas literarios y lectores.
- Espacio de Cultura. El pabellón del Ministerio de Cultura, que este año privilegia al patrimonio subacuático, e integra la Sala del escritor, su voz y su imagen, y la colección de libros editados por esta cartera, a través de sus tres unidades editoriales, durante los últimos seis años.

- Café-Bohemio. El espacio más visitado de la FIL. Un lugar para el descanso, para refrescarse, mientras disfruta de recitales, música y lecturas. Este año, mucho más amplio con un diseño extraordinario.

- La Feria Infantil. A partir de este año, comienza a denominarse como lo que realmente es: una feria dentro de la feria, dedicada a la población menuda.

- Tribuna Libre. Espacio abierto y plural, para analizar y discutir todo tipo de temas. Estará ubicado este año en la Cinemateca Dominicana.

- Paseo de los Artesanos. Tradicional espacio para impulsar una de nuestras principales industrias culturales: la artesanía.
Además, habrá diferentes espacios como el dedicado a Freddy Beras Goico, a Radio Santa María, y a Barahona (sede de la próxima Feria Regional del Libro, en septiembre próximo).

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ritmo tradicional

Quilombo (Palmares)

La Revolución Socialista de V.I. Lenin

V. I. Lenin
LA REVOLUCION SOCIALISTA Y
EL DERECHO DE LAS NACIONES
A LA AUTODETERMINACION
(TESIS)


Escrito en enero-febrero de 1916.

Publicado en abril de 1916,
en la revista Vorbote, núm. 2.

Se publicó en ruso, en octubre
de 1916, en Sbórnik Sotsial-
Demokrata, núm. 1.



De la collección de folletos:

Tres artículos de Lenin sobre
los prolemas nacional y colonial
EDICIONES EN LENGUAS EXTRANJERAS
PEKIN 1975

Primera edición 1974
(2a impresión 1975)

págs. 1-19.

Preparado © para el Internet por David Romagnolo, djr@marx2mao.org (Mayo de 1998)

NOTA DEL EDITOR

La presente es una versión realizada sobre la base de diversas ediciones en lengua
castellana, y confrontada con el original ruso, tal como aparece en las Obras Completas
de V. I. Lenin (4a edición).

Las notas incluidas al final han sido tomadas y traducidas de la versión en chino
publicada por la Editorial del Pueblo, Pekín.



I N D I C E

LA REVOLUCION SOCIALISTA Y EL DERECHO DE LAS
NACIONES A LA AUTODETERMINACION (Tesis)

El imperialismo, el socialismo y la liberación de las
naciones oprimidas

La revolución socialista y la lucha por la democracia

El significado del derecho a la autodeterminación y su
relación con la federación

El enfoque revolucionario del proletariado frente al
problema de la autodeterminación de las naciones

Marxismo y proudhonismo en el problema nacional


Tres tipos de paises, en lo que se refiere a la auto-
determinación de las naciones

El socialchovinismo y la autodeterminación de las naciones

Las tareas concretas del proletariado en un futuro inmediato

Actitud de la socialdemocracia rusa y polaca, y de la
II Internacional frente a la autodeterminación de las
naciones


NOTAS

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LA REVOLUCION SOCIALISTA Y
EL DERECHO DE LAS NACIONES
A LA AUTODETERMINACION

(TESIS)


1. El imperialismo, el socialismo y la liberación de las naciones oprimidas

El imperialismo es la fase superior del desarrollo del capitalismo. En los países adelantados, el capital sobrepasó los marcos de los Estados nacionales y colocó al monopolio en el lugar de la competencia, creando todas las premisas objetivas para la realización del socialismo. Por eso, en Europa occidental y en Estados Unidos se plantea en la orden del día la lucha revolucionaria del proletariado por el derrocamiento de los gobiernos capitalistas y por la expropiación de la burguesia. El imperialismo empuja a las masas hacia esta lucha al agudizar en grado enorme las contradicciones de clase, al empeorar la situación de las masas, tanto en el sentido económico -- trusts, carestía -- como en el político: ascenso del militarismo, mayor frecuencia de las guerras, recrudecimiento de la reacción,

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afianzamiento y ampliación de la opresión nacional y de la rapiña colonialista. El socialismo victorioso debe necesariamente realizar la democracia total; por consiguiente, no sólo tiene que poner en práctica la absoluta igualdad de derechos entre las naciones, sino también realizar el derecho de las naciones oprimidas a su autodeterminación, es decir, el derecho a la libre separación política. Los partidos socialistas que no demostraran en toda su actividad, ahora, durante la revolución, como luego de su victoria, ser capaces de liberar a las naciones avasalladas y construir las relaciones con las mismas sobre la base de una unión libre -- y una unión libre, sin libertad de separación, es una frase mentirosa --, esos partidos cometerían una traición al socialismo.

Desde luego, la democracia también es una forma de Estado que deberá desaparecer cuando desaparezca el Estado, pero eso sólo ocurrirá cuando se produzca la transición del socialismo, definitivamente victorioso y consolidado, al comunismo integral.


2. La revolución socialista y la lucha
por la democracia

La revolución socialista no es un acto único, ni una batalla en un frente aislado, sino toda una época de agudos conflictos de clases, una larga serie de batallas en todos los frentes, es decir, en todos los problemas de la economía y de la política, batallas que sólo pueden culminar con la expropiación de la burguesía. Sería por completo erróneo pensar que la lucha por la democracia pueda distraer al proletariado de la revolución socialista, o relegarla, posponerla, etc. Por el contrario, así como es imposible un socialismo victorioso que no realizara

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la democracia total, así no puede prepararse para la victoria sobre la burguesía un proletariado que no libre una lucha revolucionaria general y consecuente por la democracia.

No menos erróneo sería eliminar uno de los puntos del programa democrático, por ejemplo, el derecho de las naciones a su autodeterminación, fundándose en que es aparentemente "irrealizable" o "ilusorio" bajo el imperialismo. La afirmación de que el derecho de las naciones a la autodeterminación es irrealizable dentro de los límites del capitalismo puede interpretarse en un sentido absoluto, económico, o en un sentido condicional, político.

En el primer caso, esta afirmación es radicalmente errónea desde el punto de vista teórico. En primer lugar, en este sentido son irrealizables, bajo el capitalismo, por ejemplo, la moneda-trabajo o la supresión de las crisis, etc. Pero es en todo sentido inexacto que la autodeterminación de las naciones sea igualmente irrealizable. En segundo lugar, el solo ejemplo de haberse separado Noruega de Suecia en 1905 basta para refutar la "irrealizabilidad" en ese sentido. En tercer lugar, sería ridículo negar que con una pequeña modificación en las relaciones mutuas, políticas y estratégicas, entre Alemania e Inglaterra, por ejemplo, hoy o mañana podría ser perfectamente "realizable" la formación de un nuevo Estado polaco, hindú, etc. En cuarto lugar, el capital financiero, en su tendencia a la expansión, puede "libremente" comprar y sobornar al más libre gobierno democrático y republicano, y a los funcionarios electos de cualquier país, aunque fuera "independiente". El dominio del capital financiero, lo mismo que del capital en general, no puede ser eliminado con ninguna trasformación en la esfera de la democracia política, y la autodeterminación per tenece entera y exclusivamente a esta esfera. Pero el dominio del capital financiero no destruye en absoluto la significación

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de la democracia política como la forma más libre, más amplia y más clara de la opresión clasista y de la lucha de clases. Por lo tanto, toda argumentación sobre lo "irrealizable", en el sentido económico, de una de las reivindicaciones de la democracia política bajo el capitalismo, no es más que una definición teóricamente inexacta de las relaciones generales y básicas entre el capitalismo y la democracia política en general.

En el segundo caso, esta afirmación es incompleta e inexacta. Pues no sólo el derecho de las naciones a la autodeterminación, sino todas las reivindicaciones fundamentales de la democracia política son "realizables" bajo el imperialismo sólo en forma incompleta, deformada y como rara excepción (por ejemplo, cuando Noruega se separó de Suecia en 1905). La reivindicación de inmediata liberación de las colonias, que formulan todos los socialdemócratas revolucionarios, es también "irrealizable" bajo el capitalismo sin una serie de revoluciones. Pero lo que se infiere de ello no es en modo alguno la renuncia de la socialdemocracia a la lucha inmediata y decidida por todas estas reivindicaciones -- tal renuncia hubiera sido sólo ventajosa para la burguesía y la reacción --, sino justamente lo contrario, la necesidad de formular y poner en práctica estas demandas, no a la manera reformista, sino al modo revolucionario; no dejarse constreñir por los marcos de la legalidad burguesa, sino romperlos; no sentirse satisfechos con las intervenciones parlamentarias y las protestas verbales, sino atraer a las masas a la lucha activa, ampliando y avivando la lucha por toda demanda democrática fundamental, hasta el directo ataque del proletariado contra la burguesía, es decir, hasta la revolución socialista que expropia a la burguesía. La revolución socialista puede estallar, no solamente a raíz de una gran huelga, o una manifestación callejera, o un motín de ham-

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brientos, o una insurrección militar, o un levantamiento colonial, sino también a consecuencia de cualquier crisis política, como por ejemplo el caso Dreyfus[1], o el incidente de Saverne[2], o de un referéndum con motivo de la separación de una nación oprimida, etc.

El recrudecimiento de la opresión nacional bajo el imperialismo exige a la socialdemocracia, no que renuncie a la lucha -- "utópica", al decir de la burguesía -- por la libertad de separación de las naciones, sino, por el contrario, que utilice más intensamente los conflictos que surgen también en este terreno, como motivo para la acción de las masas y para los actos revolucionarios contra la burguesía.


3. El significado del derecho a la autodeterminación
y su relación con la federación

El derecho de las naciones a la autodeterminación significa exclusivamente su derecho a la independencia en el sentido político, el derecho a la libre separación política respecto de la nación que la oprime. En términos concretos, esta reivindicación de la democracia política significa una libertad total de propaganda por la separación, y la solución de ese problema mediante un referéndum en la nación que se separa. De modo que esta reivindicación no equivale en absoluto a la de separación, fragmentación y formación de pequeños Estados. Significa sólo una manifestación consecuente de lucha contra toda opresión nacional. Cuanto más próximo el régimen democrático de un Estado a la plena libertad de separación, tanto más infrecuentes y débiles serán en la práctica las tendencias a la separación, pues las ventajas de los Estados grandes son indu-

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dables, tanto desde el punto de vista del progreso económico como de los intereses de las masas, y además estas ventajas aumentan continuamente con el crecimiento del capitalismo. El reconocimiento de la autodeterminación no es equivalente al reconocimiento de la federación como principio. Se puede ser un decidido adversario de dicho principio y partidario del centralismo democrático, pero preferir la federación a la desigualdad nacional, como único camino hacia el centralismo democrático total. Precisamente desde este punto de vista, Marx, siendo centralista, prefería incluso la federación de Irlanda e Inglaterra, antes que la sumisión forzada de Irlanda a los ingleses.[3]

El objetivo del socialismo no es sólo eliminar el fraccionamiento de la humanidad en pequeños Estados y todo aislamiento de las naciones, no es sólo el acercamiento mutuo de las naciones, sino también la fusión de éstas. Y para lograr esta finalidad debemos, por una parte, explicar a las masas la naturaleza reaccionaria de la idea de Renner y O. Bauer sobre la así llamada "autonomía cultural nacional"[4] y, por otra parte, exigir la liberación de las naciones oprimidas, no en difusas frases generales, no en declamaciones desprovistas de contenido, no "postergando" el problema hasta el socialismo, sino en un programa político formulado con claridad y precisión, que tenga en cuenta muy especialmente la hipocresía y cobardía de los socialistas en las naciones opresoras. Del mismo modo que la humanidad puede llegar a la supresión de clases sólo a través del período de transición de la dictadura de la clase oprimida, así también puede llegar a la inevitable fusión de las naciones sólo a través del período de transición de la total liberación de todas las naciones oprimidas, es decir, de su libertad de separación.


4. El enfoque revolucionario del proletariado
frente al problema de la autodeterminación
de las naciones

No sólo la reivindicación de la autodeterminación de las naciones, sino todos los puntos de nuestro programa mínimo democrático fueron planteados anteriormente, ya en los siglos XVII y XVIII, por la pequeña burguesía. Y hasta estos momentos, la pequeña burguesía sigue planteándolos todos, en forma utópica, sin advertir la lucha de clases, sin ver que esta lucha se aviva bajo la democracia, y creyendo en el capitalismo "pacífico". Precisamente así es la utopía de una pacífica unión de naciones equiparadas en derechos bajo el imperialismo, utopía que engaña al pueblo y que los kautskianos defienden. En oposición a esta utopía pequeñoburguesa, oportunista, el programa de la socialdemocracia debe postular la división de las naciones en opresoras y oprimidas, como un hecho esencial, fundamental e inevitable bajo el imperialismo.

El proletariado de las naciones opresoras no puede limitarse a pronunciar frases generales, estereotipadas, contra las anexiones y por la igualdad de derechos de las naciones en general, frases que cualquier burgués pacifista repite. El proletariado no puede silenciar el problema, particularmente "desagradable" para la burguesía imperialista, relativo a las fronteras de un Estado basado en la opresión nacional. El proletariado no puede dejar de luchar contra el mantenimiento por la fuerza de las naciones oprimidas dentro de las fronteras de un Estado determinado, y eso equivale justamente a luchar por el derecho a la autodeterminación. Debe exigir la libertad de separación política de las colonias y naciones que "su" nación oprime. En caso contrario, el internacionalismo del proletariado sería

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vacío y de palabra; ni la confianza, ni la solidaridad de clase entre los obreros de la nación oprimida y la opresora serían posibles; quedaría sin desenmascarar la hipocresía de los defensores reformistas y kautskianos de la autodeterminación, quienes nada dicen de las naciones que "su propia" nación oprime y retiene por la fuerza en "su propio" Estado.

Por otra parte, los socialistas de las naciones oprimidas de ben defender y poner en práctica con especial ahínco la unidad completa e incondicional, incluyendo en ello la unidad organizativa, de los obreros de la nación oprimida con los de la nación opresora. Sin eso no es posible defender la política independiente del proletariado y su solidaridad de clase con el proletariado de otros países, en vista de todos los engaños, traiciones y fraudes de la burguesía. Pues la burguesía de las naciones oprimidas siempre trasforma las consignas de liberación nacional en engaño a los obreros: en la política interna utiliza estas consignas para los acuerdos reaccionarios con la burguesía de las naciones dominadoras (por ejemplo, los polacos de Austria y Rusia, que entran en componendas con la reacción para oprimir a los judíos y ucranianos); en política exterior, trata de concertar negociaciones con una de las potencias imperialistas rivales, para realizar sus fines de rapiña (la política de los pequeños países de los Balcanes, etc.).

La circunstancia de que la lucha por la libertad nacional contra una potencia imperialista pueda ser apróvechada, en determinadas condiciones, por otra "gran" potencia en beneficio de sus finalidades, igualmente imperialistas, no puede obligar a la socialdemocracia a renunciar al reconocimiento del derecho de las naciones a la autodeterminación, así como tampoco los múltiples casos en que la burguesía utiliza las consignas republicanas con fines de engaño político y rapiña financiera, como por ejemplo en los países románicos, pueden

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obligar a los socialdemócratas a renunciar a su republicanismo.[*]


5. Marxismo y proudhonismo en el
problema nacional

En contraposición a los demócratas pequeñoburgueses, Marx veía en todas las reivindicaciones democráticas sin excepción, no un hecho absoluto, sino la expresión histórica de la lucha en las masas populares, dirigidas por la burguesía, contra el feudalismo. No hay una sola de estas reivindicaciones que no pudiera servir, y que no haya servido en ciertas circunstancias, de instrumento de engaño de los obreros por parte de la burguesía. Destacar en este sentido una de las reivindicaciones de la democracia política, o sea, la autodeterminación de las naciones, para contraponerla a las demás, es radicalmente falso desde el punto de vista teórico. En la práctica, el proletariado sólo puede conservar su independencia subordinando su lucha por todas las reivindicaciones democráticas, sin excluir la re-
* No es necesario decir que sería completamente ridículo rechazar el derecho a la autodeterminación a causa de que del mismo dimana, al parecer, "la defensa de la patria". Con igual razón -- o sea, con igual falta de seriedad -- se remiten los socialchovinistas en 1914-1916 a cualquier reivindicación de la democracia (por ejemplo, su republicanismo) y a cualquier fórmula de lucha contra la opresión nacional, para justificar "la defensa de la patria". El marxismo deduce la aceptación de la defensa de la patria en las guerras, por ejemplo, en las de la Gran Revolución Francesa, o en las guerras de Garibaldi en Europa, y también la negación de la defensa de la patria en la guerra imperialista de 1914-1916, del análisis de las concretas particularidades históricas de cada guerra, y de ningún modo de algún "principio general", o de un punto cualquiera del programa.

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pública, a su lucha revolucionaria por el derrocamiento de la burguesía.

Por otra parte, en contraposición a los proudhonianos, que "negaban" el problema nacional "en nombre de la revolución social", Marx, teniendo en vista más que nada los intereses de la lucha de clase del proletariado de los países adelantados, destacaba en un primer plano el principio fundamental del internacionalismo y del socialismo: no puede ser libre un pueblo que oprime a otros pueblos[5]. Precisamente desde el punto de vista de los intereses del movimiento revolucionario de los obreros alemanes, Marx exigía en 1848 que la democracia victoriosa de Alemania proclamara y realizara la libertad de los pueblos oprimidos por los alemanes[6]. Precisamente desde el punto de vista de la lucha revolucionaria de los obreros ingleses, Marx exigía en 1869 que se separara Irlanda de Inglaterra, añadiendo: "aun si después de la separación se llegase a la federación"[7]. Sólo formulando esta reivindicación educaba Marx realmente a los obreros ingleses en un espíritu internacionalista. Sólo así pudo oponer la solución revolucionaria de ese problema histórico a los oportunistas y al reformismo burgués, que hasta los momentos actuales, medio siglo más tarde, todavía no realizó la "reforma" irlandesa. Sólo así pudo Marx defender -- en contraposición a los apologistas del capital, que vociferan sobre el carácter utópico e irrealizable de la libertad de separación de las pequeñas naciones y sobre lo progresista de la concentración, no solamente económica, sino también política -- el carácter progresista de esta concentración cumplida de una manera no imperialista, y defender el acercamiento mutuo de las naciones, no sobre una base de fuerza, sino sobre la base de la libre unión de los proletarios de todos los países. Sólo así pudo Marx contraponer al reconocimiento retórico y a menudo hipócrita de la igualdad de

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derechos y de la autodeterminación de las naciones, la acción revolucionaria de las masas también para la solución de los problemas nacionales. La guerra imperialista de 1914-1916 y los establos de Augías de la hipocresía oportunista y kautskiana, que esta guerra puso de manifiesto, confirmaron palpablemente la justeza de la política de Marx, que debe convertirse en ejemplo para todos los países adelantados, pues en la actualidad cada uno de ellos oprime a otras naciones.[*]


6. Tres tipos de paises, en lo que se refiere a la
autodeterminación de las naciones

En este aspecto es necesario distinguir tres tipos principales de países:

En primer lugar, los países capitalistas adelantados de Europa occidental y Estados Unidos. Los movimientos nacionales burgués-progresistas terminaron en éstos desde hace mucho tiempo. Cada una de estas "grandes" naciones oprime a otras en las colonias y dentro del país. Las tareas del proletariado
* Suele arguirse -- por ejemplo recientemente lo hizo el chovinista alemán Lensch, en los núms. 8 y 9 de Die Glocke [8] -- que la posición negativa de Marx respecto del movimiento nacional de algunos pueblos, por ejemplo, los checos en 1848, refuta la necesidad de reconocer la autodeterminación de las naciones desde el punto de vista marxista. Pero es falso, pues en 1848 hubo razones históricas y políticas para establecer una diferencia entre naciones "reaccionarias" y democrático revolucionarias. Marx estaba en lo cierto al condenar a las primeras y apoyar a las segundas[9]. El derecho a la autodeterminación es una de las reivindicaciones de la democracia, que lógicamente debe supeditarse a los intereses generales de ésta. En 1848, y años siguientes, dichos intereses generales residían, en primer lugar, en la lucha contra el zarismo.

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de las naciones dominantes son exactamente iguales a las que tuvo el proletariado de Inglaterra en el siglo XIX con respecto a Irlanda.[*]

En segundo lugar, el este de Europa: Austria, los Balcanes y, en especial, Rusia. Aquí, el siglo XX imprimió un particular desarrollo a los movimientos nacionales democrático-burgueses, y agudizó la lucha nacional. Las tareas del proletariado de estos países, tanto en lo tocante a la culminación de su trasformación democrático-burguesa como en lo que se refiere a la ayuda a la revolución socialista de otros países, no pueden cumplirse sin defender el derecho de las naciones a la autodeterminación. Aquí es particularmente difícil e importante la tarea de fusionar la lucha de clase de los obreros de las naciones opresoras y oprimidas.

En tercer lugar, los países semicoloniales, como China, Persia, Turquía y todas las colonias; en total, cerca de 1.000 millones de habitantes. Aquí los movimientos democrático-burgueses, en parte se encuentran apenas en su comienzo y
* En algunos pequeños países que quedaron al margen de la guerra de 1914-1916, por ejemplo Holanda y Suiza, la burguesía explota enérgicamente la consigna "autodeterminación de las naciones" para justificar la participación en la guerra imperialista. Este es uno de los motivos que impulsa a los socialdemócratas de estos países a negar el derecho de autodeterminación. Se defiende con argumentos desacerta dos una política proletaria acertada, a saber: negar "la defenra de la patria" en la guerra imperialista. Resulta así una tergiversación del marxismo en la teoría y, en la práctica, una especie de mezquina estre chez nacionalista, un olvido de los centenares de millones de habitanter, de las naciones avasalladas por las "grandes potencias". El camarada Gorter, en su excelente folleto Imperialismo, guerre y socialdemocracia, niega desacenadamente el principio de la autodeterminación de las naciones, pero aplica este principio con acierto cuando exige inmediatamente "la independencia política y nacional " de las Indias holandesas y desenmascara a los oportunistas holandeses, quienes rehusan presentar esta reivindicación y luchar por ella.

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en parte están lejos de haber terminado. Los socialistas deben exigir, no sólo una incondicional e inmediata liberación sin indemnizaciones de las colonias -- y esia exigencia, en su expresión política, no significa otra cosa que el reconocimiento del derecho a la autodeterminación --; los socialistas deben apoyar de la manera más decidida a los elementos más revolucionarios de los movimientos democrático-burgueses de liberación nacional de estos países y ayudar a su rebelión -- y si se da el caso, también a su guerra revolucionaria -- contra las potencias imperialistas que los oprimen.


7. El socialchovinismo y la autodeterminación
de las naciones

La época imperialista y la guerra de 1914-1916 hicieron que adquiriese especial relieve la tarea de luchar contra el chovinismo y nacionalismo en los países avanzados. En el problema de la autodeterminación se distinguen dos matices principales entre los socialchovinistas, o sea, los oportunistas y los kautskianos, quienes embellecen la guerra imperialista reaccionaria, aplicándole el concepto "la defensa de la patria".

Por una parte, vemos a los sirvientes harto declarados de la burguesía, que defienden las anexiones alegando que el imperialismo y la concentración política son progresistas, y negando el derecho a la autodeterminación, pretendidamente utópico, ilusorio, pequeñoburgués, etc. Entre ellos figuran Cunow, Parvus y los ultraoportunistas de Alemania, una parte de los fabianos y de los líderes tradeunionistas de Inglaterra, los oportunistas de Rusia: Siemkovski, Libman, Iurkiévich, etc.

Por otra parte, vemos a los kautskianos, entre los que se cuentan Vandervelde, Renaudel y muchos pacifistas de Ingla-

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terra y Francia. Ellos están por la unidad con los anteriormente mencionados, y en la práctica coinciden por completo con éstos, al defender el derecho a la autodeterminación de un modo puramente retórico e hipócrita: consideran "excesiva" (zu viel verlangt: Kautsky en Neue Zeit [*] del 21 de mayo de 1915) la reivindicación de la libertad de separación política, no sostienen la necesidad de la táctica revolucionaria de los socialistas de las naciones opresoras, sino que, por el contrario, ocultan sus obligaciones revolucionarias, justifican su oportunismo, facilitan su engaño al pueblo, eluden el problema de las fronteras de un Estado que retiene por la fuerza bajo su dominio a naciones privadas de derechos, etc.

Tanto unos como otros son oportunistas que prostituyen el marxismo, habiendo perdido toda capacidad para comprender la significación teórica y la urgencia práctica de la táctica que Marx explicó con el ejemplo de Irlanda.

En cuanto a las anexiones en particular, este problema ad quirió una especial actualidad a raíz de la guerra. ¿Pero qué es una anexión? Es fácil advertir que la protesta contra las anexiones, o bien se resume en el reconocimiento de la autodeterminación de las naciones, o se basa en una fraseología pacifista, que defiende el statu quo y se opone a toda violencia, incluso revolucionaria. Semejante fraseología es fundamentalmente falsa e incompatible con el marxismo.


8. Las tareas concretas del proletariado
en un futuro inmediato

La revolución socialista puede comenzar en el futuro más cercano. En este caso, se planteará al proletariado la tarea
* Tiempo Nuevo -- N. de T.

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inmediata de la conquista del Poder, la expropiación de los bancos y la realización de otras medidas dictatoriales. La burguesía -- y en especial modo la intelectualidad de tipo fabiano y kautskiano -- procurará en ese momento parcializar y frenar la revolución, imponiéndole objetivos democráticos, limitados. Todas las demandas puramente democráticas, en condiciones de un ataque ya iniciado del proletariado contra los fundamentos del Poder burgués, pueden desempeñar en cierto sentido el papel de obstáculo para la revolución; pero la necesidad de proclamar y realizar la libertad de todos los pueblos oprimidos (es decir, su derecho a la autodeterminación) sera. tan urgente en la revolución socialista como lo fue para la victoria de la revolución democrático-burguesa, por ejemplo, en Alemania en 1848, o en Rusia en 1905.

Sin embargo, es posible que antes del comienzo de la revolución socialista pasen 5, 10 ó más años. Entonces la tarea por realizar será la educación revolucionaria de las masas en un sentido tal, que haga imposible la permanencia en el partido obrero de socialistas-chovinistas y oportunistas, y su victoria, semejante a la victoria de 1914-1916. Los socialistas deberán explicar a las masas que los socialistas ingleses -- que no exigen la libertad de separación de las colonias y de Irlanda --, los socialistas alemanes -- que no exigen la libertad de separación para las colonias --, los alsacianos, daneses y polacos -- que no extienden la inmediata propaganda revolucionaria y la acción revolucionaria de masas a la esfera de la lucha contra la opresión nacional, que no aprovechan incidentes tales como el de Saverne para 12 más amplia propaganda ilegal en el proletariado de la nación opresora, para organizar manifestaciones callejeras y actos revolucionarios de masas --; los socialistas rusos -- los que no exigen la libertad de separación de Finlandia, Polonia, Ucrania, etc. --, se comportan como

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chovinistas, como lacayos, cubiertos de sangre y lodo, de las monarquías imperialistas y la burguesía imperialista.


9. Actitud de la socialdemocracia rusa y polaca,
y de la II Internacional frente a la
autodeterminación de las naciones

Las divergencias entre los socialdemócratas revolucionarios de Rusia y los socialdemócratas polacos en torno al problema de la autodeterminación se habían manifestado ya en 1903, en el Congreso que aprobó el programa del P.0.S.D.R. y que, pese a la protesta de la delegación socialdemócrata polaca, incluyó en dicho programa el parágrafo 9, que reconoce el derecho de las naciones a la autodeterminación. Desde entonces, los socialdemócratas polacos nunca repitieron, en nombre de su Partido, la proposición de eliminar el parágrafo 9 del programa de nuestro Partido, o de sustituirlo por alguna otra formulación.

En Rusia, donde pertenece a las naciones oprimidas no me nos del 57 por ciento de la población, más de 100 millones de personas; donde estas naciones ocupan principalmente las regiones periféricas; donde parte de estas naciones es más culta que los gran rusos; donde el régimen político se distingue por su carácter particularmente bárbaro y medieval; donde todavía no se llevó a cabo la revolución democrático-burguesa, el reconocimiento del derecho a la libre separación de Rusia por parte de las naciones oprimidas por el zarismo, es absolutamente obligatorio para los socialdemócratas, en nombre de sus objetivos democráticos y socialistas. Nuestro Partido, reconstituido en enero de 1912, aprobó en 1913 una resolución[10] en la

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que confirmó el derecho a la autodeterminación y 1a explicó precisamente en el sentido concreto que acabamos de señalar. El desenfreno del chovinismo gran ruso en 1914-1916, que se operó tanto en la burguesía como en los socialistas oportunistas (Rubanóvich, Plejánov, Nashe Dielo, etc.), nos impulsa más aún a insistir en esta exigencia y a afirmar que quienes la niegan sirven de apoyo en la práctica, al chovinismo gran ruso y al zarismo. Nuestro Partido declara que declina rotundamente toda responsabilidad por tales manifestaciones contra el derecho a la autodeterminación.

La reciente formulación de la posición de la socialdemocracia polaca en el problema nacional (la declaración de la socialdemocracia polaca en la Conferencia de Zimmerwald) con tiene las siguientes ideas:

Dicha declaración fustiga al gobierno alemán y a otros gobiernos que consideran a las "regiones polacas" como una prenda en el próximo juego de las compensaciones, "privando al pueblo polaco de la posibilidad de resolver por sí mismo su destino ", "La socialdemocracia polaca protesta categórica y solemnemente contra el fraccionamiento y el desmembramiento de un país entero " . . . Fustiga a los socialistas que dejaron en manos de los Hohenzollern. . . "la causa de la liberación de los pueblos oprimidos ". Expresa la convicción de que sólo la participación en la inminente lucha del proletariado revolucionario internacional, la lucha por el socialismo, "romperé las cadenas de la opresión nacional, destruirá todas las formas de la dominación extranjera y asegurará al pueblo polaco la posibilidad de un libre y amplio desarrollo en todos los aspectos, en calidad de miembro igual de la unión de los pueblos". La declaración califica a la guerra de "doblemente fratricida" "para los polacos " (Boletín de la Comisión Socialista Internacional, núm. 2, pág. 15, 27 de setiembre de 1915;

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la traducción rusa apareció en la recopilación La Internacional y la guerra, pág. 97).

Estas tesis no difieren, en lo esencial, del reconocimiento del derecho de las naciones a la autodeterminación, pero adolecen de nebulosidad y vaguedad de las formulaciones políticas, mayores aún que en la mayoría de los programas y resoluciones de la II Internacional. Cualquier tentativa de expesar estas ideas en formulaciones políticas precisas, y de determinar si son aplicables al régimen capitalista, o sólo al socialista, demostrará con la mayor evidencia el error que cometen los socialdemócratas polacos al negar la autodeterminación de las naciones.

La resolución del Congreso Socialista Internacional de Londres, de 1896, que reconoce el derecho de las naciones a la autodeterminación, debe completarse, en base a las tesis que acabamos de exponer, con las siguientes indicaciones: 1) de la particular urgencia de dicha reivindicación bajo el imperialismo; 2) del carácter políticamente condicional y del contenido clasista de todas las reivindicaciones de la democracia política, sin excluir a ésta; 3) de la necesidad de diferenciar las tareas concretas de los socialdemócratas de las naciones opresoras y los de las naciones oprimidas; 4) del reconocimiento inconsecuente, puramente retórico y por lo tanto hipócrita en su significación política, que hacen de la autodeterminación los oportunistas y los kautskianos; 5) de la coincidencia real con los chovinistas por parte de aquellos socialdemócratas, particularmente los de las grandes potencias (los gran rusos, anglo-norteamericanos, alemanes, franceses, italianos, japoneses, etc.), que no defienden la libertad de separación de las colonias y países oprimidos por "su" nación; 6) de la necesidad de supeditar la lucha por esa reivindicación, como asimismo por todas las reivindicaciones fundamentales de la demo-

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cracia política, a la directa lucha revolucionaria de masas por el derrocamiento de los gobiernos burgueses y por la realización del socialismo.

Trasladar a la Internacional el punto de vista de algunas pequeñas naciones, y en especial de los socialdemócratas polacos, a quienes su lucha contra la burguesía polaca, que engaña al pueblo con las consignas nacionalistas, llevó a negar erróneamente la autodeterminación, habría sido un error teórico, habría sido suplantar el marxismo por el proudhonismo, y en la práctica equivaldría a un involuntario apoyo al más peligroso chovinismo y oportunismo de las grandes potencias.

La Redacción de Sotsial-Demokrat,
órgano central del P. O. S. D. R.

Poscriptum. En Neue Zeit del 3 de marzo de 1916, que acaba de aparecer, Kautsky tiende abiertamente la mano cristiana de conciliación al representante del más sucio chovinismo alemán, Austerlitz, cuando rechaza la libertad de separación de las naciones oprimidas para la Austria de los Habsburgo, pero la admite para la Polonia rusa, para brindar un servicio de lacayo a Hindenburg y Guillermo II. ¡Difícil sería desear un modo mejor de autodesenmascararse para el kautskismo!




From Marx to Mao
(English)


Desde Marx
hasta Mao


Textos
de Lenin


Apuntos sobre
el texto abajo


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NOTAS


[1] EI caso Dreyfus: proceso de provocación organizado en 1894 por los círculos reaccionarios monárquicos del militarismo francés contra el oficial judio Dreyfus, del Estado Mayor General, que fue falsamente acusado de espionaje y de traición al Estado. Dreyfus fue condenado por el Tribunal Militar a prisión perpetua. El movimiento social que se desarrolló en Francia en favor de la revisión del caso Dreyfus se realizó en medio de una lucha encarnizada entre los republicanos y los monárquicos, y dio por resultado la absolución de Dreyfus en 1906.

Lenin llamó al caso Dreyfus "una de entre las miles y miles de ver gonzosas maquinaciones del militarismo reaccionario". [pág. 5]

[2] El incidente de Saverne se produjo en la ciudad de Saverne (Alsacia) en noviembre de 1913, a consecuencia de las vejaciones infligidas a los alsacianos por parte de un oficial prusiano. Esto provocó un indignado estallido de la población, francesa en su mayoría, contra el yugo del militarismo prusiano. Con respecto a este incidente, véase el artículo de V. I. Lenin "Saverne", Obras Completas, t. XIX. [pág. 5]

[3] Véase C. Marx y F. Engels, Obras Completas, t. XXXI, cartas del 2 y 30 de noviembre de 1867 a Engels. [pág. 6]

[4] Respecto a la crítica de la llamada "autonomia cultural nacional", ideas reaccionarias de K. Renner y O. Bauer, véase los trabajos de Lenin "La autonomia 'cultural nacional'" (V. I. Lenin, Obras Completas, t. XIX) y "Notas críticas sobre el problema nacional" (Obras Completas, t. XX) y también el trabajo de Stalin "El marxismo y la cuestión nacional" (J. V. Stalin, Obras, t. II). [pág. 6]

[5] Véase C. Marx y F. Engels, Obras Completas, t. XVIII. [pág. 10]

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[6] Véase C. Marx y F. Engels, Obras Completas, t. V. La tesis que cita Lenin es de F. Engels y Lenin la tomó del libro Aus dem literarischen Nachlass von Karl Marx, Friedrich Engels und Ferdinand Lassalle (Hrsg. von Franz Mehring, Stuttgart, 1902, Bd. III, S. 108-114), donde no se indica quién es el autor de ese artículo. -- N. de T. [pág. 10]

[7] Véase C. Marx y F. Engels, Obras Completas, t. XXXI, carta del 2 de noviembre de 1867 a Engels. [pág. 10]

[8] Die Glocke (La Campana ): Revista quincenal editada en Munich, y posteriormente en Berlín, de 1915 a 1925, por el miembro del Partido Socialdemócrata alemán, el socialchovinista Parvus (Helphand), agente del imperialismo alemán. [pág. 11]

[9] Véase C. Marx y P. Engels, Obras Completas, t. VI. Lenin utilizó el libro Aus dem literarischen Nachlass von Karl Marx, Friedrich Engels und Ferdinand Lassalle (Hrsg. von Franz Mehring, Stuttgart, 1902, Bd. III, S. 246-264), donde no se indica quién es el autor de ese artículo. [pág. 11]

[10] Lenin se refiere a la resolución sobre el problema nacional, escrita por él y aprobada por la Conferencia del C.C. del P.O.S.D.R. con los militantes responsables del Partido, que tuvo lugar el 6-14 de octubre de 1913, en el pueblo de Poronin (cerca de Cracovia). Por razones de conspiración, solían llamar a esta conferencia "de verano" o "de agosto". La resolución se publicó en el tomo XIX. [pág. 16]

viernes, 10 de diciembre de 2010

Cuba impide a Fariñas recoger el premio Sajarov

El periodista cubano Guillermo Fariñas no podrá recoger el premio Sajarov que le otorgó el Parlamento Europeo porque el Gobierno cubano no ha iniciado los trámites para la emisión de su permiso de salida de la isla, según ha informado la madre del opositor, Mercedes Hernández.

El presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, había pedido por escrito al presidente cubano, Raúl Castro, que permitiese a Guillermo Fariñas viajar a Estrasburgo para recibir el Premio Sajarov la próxima semana.

"La presencia del señor Fariñas sería muy apreciada por los parlamentarios y los ciuadadanos europeos", ha señalado Buzek en un comunicado difundido por su oficina.

"El Parlamento Europeo apoya sinceramente que Fariñas esté personalmente presente en Estrasburgo para recibir su premio", insiste Buzek, que fue opositor al régimen comunista en Polonia y que considera que una autorización a Fariñas tendría "un impacto positivo" en las relaciones de la UE con la isla.

El premio Sajarov a la libertad de expresión debe ser entregado el 15 de diciembre en una sesión plenaria del Parlamento Europeo.

El director de la agencia ilegal de información Cubanacan Press y miembro del movimiento clandestino 'Alianza Democrática Cubana', dijo que Fariñas, de 48 años, sería el tercer opositor cubano en recibir el premio. Osvaldo Payá lo recibió en 2002, y las Damas de Blanco, esposas de los prisioneros políticos, en 2005.

jueves, 9 de diciembre de 2010

LISTA DE PRESIDENTES DOMINICANOS

PRIMERA REPUBLICA: 1844-1861

JUNTA GUBERNATIVA PROVISIONAL: 27 de febrero de 1844 - 28 de febrero de 1844:

Francisco Sánchez del Rosario , Joaquín Puello, Remigio del Castillo, Tomás Bobadilla, Manuel Jimenes y Matías Ramón Mella.

JUNTA CENTRAL GUBERNATIVA:

1 de marzo de 1844: Tomás Bobadilla, presidente; Manuel Jimenes, vicepresidente; Manuel Maria Valverde, Francisco Javier Abreu, Félix Mercenario, Carlos Moreno, Ramón Echavarría, Francisco Sánchez del Rosario , José María Caminero, Matías Ramón Mella. Silvano Pujol, secretario.

11 de marzo de 1844: Tomás Bobadilla, presidente; Carlos Moreno, Ramón Echavarria,

Francisco Javier Ahreu, José María Caminero, Félix Mercenario, Silvano Pujol, secretario.

19 de abril de 1844: Tomás Bobadilla, presidente; Manuel Jimenes, vice­presidente; José María Caminero, Ramón Echavarría, Carlos Moreno, José Ramón Delorve, Manuel María Valverde, José Tomás Medrano, Juan Pablo Duarte. Silvano Pujol, secretario.

6 de mayo de 1844: Tomás de Bobadilla, presidente; Manuel Jimenes, vicepresidente; Ramón Echavarría, José María Ramírez, Francisco del Rosario Sánchez, Manuel María Valverde, Carlos Moreno, José Tomás Medrano. Silvano Pujol, secretario.

11 de mayo de 1844: Tomás Bobadilla, presidente; Manuel Jimenes, vice­presidente; Ramón Echavarría, Francisco Sánchez del Rosario , Manuel Maria Valverde, José Tomás Medrano, Juan Pablo Duarte, Carlos Moreno. Silvano Pujol, secretario

5 de junio de 1844: José María Caminero, presidente; Carlos Moreno, Francisco Sánchez del Rosario, Tomás Bobadilla,José Tomás Medrano, Juan Pablo Duarte, Félix Mercenario. Silvano Pujol, secretario.

5 dejunio de 1844: En otro decreto de la misma fecha aparecen, además, las firmas de Manuel Jimenes y de Ramón Echavarria.

9 dejunio de 1844: Francisco del Rosario Sánchez, Presidente de lajunta Central Gubernatíva.

13 de julio de 1844: Se nombra jefe a Pedro Santana.

16 dejulio de 1844: Pedro Santana, presidente yjefe supremo; Manuel Jimenes, Francisco Sánchez del Rosario, Félix Mercenario,José Ramón Delorve, Carlos Moreno, Toribio Manón, Tomás Bobadilla. Lorenzo Santamaría, secretario ad-hoc.

16 de julio de 1844: En esta fecha se reorganíza la Junta y se agregan Teleslc)ro Objio y Toribio López Villanueva.

24 dejulio de 1844: Pedro Santana, presidente yjefe supremo; Manuel J imenes, José Ramón Delorve, Toribio Mañón, Félix Mercenario, Tomás Bobadilla, Carlos Moreno. Lorenzo Santamaría, secretario ad­hoc.

27 de julio de 1844: Pedro Santana, presidente y jefe supremo; Félix Mercenario, José Ramón Delorve, Manuel Jimenes, Toribio Matión, Tomás Bobadilla, Juan Tomás Medrano. Manuel Cabral Bernal, se­cretario ad-hoc.

22 de agosto de 1844: Pedro Santana, presidente y jefe supremo; Manuel Jimenes, Tomás Bobadilla, Félix Mercenario, Toribio Mañón, José Tomás Medrano, Norberto Linares, Toribio López Villanueva. Félix Ml. Marcano, secretario ad-boc.

29 de agosto de 1844: Pedro Santana, presidente y jefe supremo; Félix Mercenario, Tomás Bobadilla, Rudecindo Ramírez, Telesforo Objío, José Tomás Medrano, Toribio Mañón. Diputado secretario: Toribio López Villanueva.

PEDRO SANTANA, PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA:

14 de noviembre de 1844 a 4 de agosto de 1848.

CONSEJO DE SECRETARIOS DE ESTADO:

(Domingo de la Rocha, de Justicia e Instrucción Pública; José María Caminero, de Hacienda, Comercio y Relaciones Exteriores; Félix Mer­cenario, de lo Interior y Policía; y Manuel Jimenes, de Guerra y Marina). 4 de agosto de 1848 a 8 de septiembre de 1848+

MANUEL JIMENES:

8 de septiembre de 1848 a 29 de mayo de 1849.

PEDRO SANTANA:

30 de mayo de 1849 a 23 de septiembre de 1849.

ELECTO SANTIAGO ESPAILLAT, no aceptó.

BUENAVENTURA BÁEZ:

24 de septiembre dé 1849 a 15 de lebrero de 1853.

PEDRO SANTANA:

15 de febrero de 1853 a 26 de mayo de 1856.

Manuel de Regla Mota (vicepresidente interino):

2 de enero de 1855 a 30 de mayo de 1855.

2 de julio de 1855 a 5 de septiembre de 1855.

MANUEL DE REGLA MOTA:

26 de mayo de 1856 a 8 de octubre de 1856.

BUENAVENTURA BÁEZ:

8 de octubre de 1856 a 12 de junio de 1858.

JOSE DESIDERIO VALVERDE:

7 de Julio de 1857 a 31 de agosto de 1858.

PEDRO SANTANA:

13 de junio de 1858 a 18 de marzo de 1861.

Antonio Abad Alfau (vicepresidente interino):

1 de abrfl de 1859 a 1 de mayo de 1859.

11 de mayo de 1859 a 27 de mayo de 1859.

30 de junio de 1859 a 18 de noviembre de 1859.

ANEXION A ESPAÑA: 1861-1865

CAPITÁN GENERAL PEDRO SANTANA:

18 de marzo de 1861 a 20 de Julio de 1862.

CAPITÁN GENERAL FELIPE RIMERO Y LEMOTNE:

20 de Julio de 1862 a 22 de octubre de 1863.

CAPITAN GENERAL CARLOS DE VARGAS Y CERVETO:

23 de octubre de 1863 a 30 de marzo de 1864.

CAPITAN GENERAL JOSÉ DE LA GÁNDARA Y NAVARRO:

31 de marzo de 1864 a 11 dejulio de 1865.

RESTAURACION Y SEGUNDA REPUBLICA: 1863-1916

JOSE ANTONIO SALCEDO:

14 de septiembre de 1863 a 10 de octubre de 1864.

GASPAR POLANCO:

10 de ocfubre de 1864 a 24 de enero de 1865.

BENIGNO FILOMENO DE ROJAS:

24 de enero de 1865 a 24 de marzo de 1865.

PEDRO ANTONIO PIMENTEL:

25 de marzo de 1865 a 4 de agosto de 1865.

JOSE MARIA CABRAL:

4 de agosto de 1865 a 15 de noviembre de 1865.

PEDRO GUILLERMO:

15 de noviembre de 1865 a 8 de diciembre de 1865.

BUENAVENTURA BÁEZ:

8 de diciembre de 1865 a 29 de mayo de 1866.

TRIUNVIRATO:

(Gregorio Luperón, Pedro Antonio Pimentel y Federico de Jesús Gar­cía):

1 de mayo de 1866 a 22 de agosto de 1866.

JOSE MARÍA CABRAL:

22 de agosto de 1866 a 31 de enero de 1868.

MANUEL CACERES

31 de enero de 1868 a 13 de febrero de 1868.

JUNTA DE GENERALES ENCARGADOS DEL PODER EJECUTIVO

José Hungria, Antonío Gómez y José Ramón Luciano):

13 de febrero de 1868 a 2 de mayo dc 1868.

BUENAVENTURA BÁEZ:

2 de mayo de 1868 a 2 de enero de 1874.

IGNACIO MARÍA GONZALEZ:

25 de noviembre de 1873 a 21 de enero de 1874.

GENERALES ENCARGADOS DEL PODER SUPREMO DE LA NACION:

(Ignacio Maria González y Manuel Altagracia Cáceres):

22 de enero de 1874 a 5 de febrero de 1874.

IGNACIO MARÍA GONZÁLEZ:

5 de febrero de 1874 a 23 de febrero de 1876.

CONSEJO DE SECRETARIOS DE ESTADO:

(Pedro T. Garrido, Interior y Policía; José de Js. Castro, Relaciones

Exteriores; Pedro P. Bonilla, Justicia e Instrucción Pública; Juan B.

Zafra, Hacienda y Comercio; y Pablo L. Vilanueva, Guerra y Niarina):

23 de febrero de 1876 a 29 de abril de 1876

ULISES FRANCISCO ESPAILLAT:

29 de abril de 1876 a 5 de octubre de 1876.

JUNTA GUBERNATIVA:

(Pedro T. Garrido, José de Js. Castro, Juan B. Zafra, Pablo López villanueva, jose uaminero,

noeI itociriguez Urcianeta y Juan Ariza):

5 de octubre de 1876 a 11 de noviembre de 1876.

IGNACIO MARÍA GONZÁLEZ:

11 de noviembre de 1876 a 9 de diciembre de 1876.

MARCOS ANTONIO CABRAL:

10 de diciembre de 1876 a 26 de diciembre de 1876.

BUENAVENTURA BÁEZ:

27 de diciembre de 1876 a 2 de marzo de 1878,

CONSEJO DE SECRETARIOS DE ESTADO:

José María Cabral, Interior y Policía; y encargado de Guerra y Marina; Joaquín Montolio, Justicia e Instrucción Pública; y Encargado de Re­laciones Exteriores y de Hacienda y Comercio):

2 de marzo de 1878 a 5 de marzo de 1878.

IGNAClO MARIA GONZÁLEZ:

1 de marzo de 1878 a 3 de mayo de 1878.

CESAREO GUILLERMO:

5 de marzo de 1878 a 6 de julio de 1878.

IGNACIO MARIA GONZÁLEZ:

6 de julio de 1878 a 2 de septiembre de 1878.

JEFES SUPERIORES DE OPERACIONES DEL MOVIMIENTO UNÁNIME POPULAR:

(Ulises Heureaux y Cesáreo Guillermo):

2 de septiembre de 1878 a 6 de septiembre dc 1878.

JACINTO DE CASTRO:

7 de septiembre de 1878 a 29 de septiembre de 1878.

CONSEJO DE SECRETARIOS DE ESTADO:

(Cesáreo Guillermo, Interior y Policía; y encargado de Guerra y Marina;

Alejandro Angulo Guridi,Justicia e Instrucción Pública; y encargado de

Relaciones Exteriores; y Pedro María Aristy, Hacienda y Comercio):

30 de septiembre de 1878 a 27 de febrero de 1879.

CESÁREO GUILLERMO:

27 de febrero de 1879 a 6 de diciembre de 1879.

GREGORIO LUPERON:

7 de octubre de 1879 a 1 de septiembre de 1880.

FERNANDO A. DE MERIÑO:

1 de septiembre de 1880 a 1 de septiembre de 1882.

ULISES HEUREAUX:

1 de septiembre de 1882 a 1 de septiembre de 1884.

FRANCISCO GREGORIO BILLINI:

1 de septiembre de 1884 a 16 de mayo de 1885.

ALEJANDRO WOSS Y GIL:

16 de mayo de 1885 a 6 de enero de 1887.

ULISES HEUREAUX:

6 de enero de 1887 a 27 de febrero de 1889.

ULISES HEUREAUX:

27 de febrero de 1889 a 27 de febrero de 1893.

ULISES HEUREAUX:

27 de febrero de 1893 a 27 de febrero de 1897.

ULISES HEUREAUX:

27 de febrero de 1897 a 26 de Julio de 1899.

WENCESLAO FIGUEREO:

26 de Julio de 1899 a 30 de agosto de 1899.

CONSEJO DE SECRETARIOS DE ESTADO:

(Tomás D. Morales, Interior y Policía; Enrique Henríquez, Relaciones

Exteriores;Jaime R. Vidal, Hacienda y Comercio; y de Fomento y Obras

Públicas; Aristides Patiño, de Guerra; y Braulio Alvarez, subsecretario

de Interior):

31 de agosto de 1899 (un día).

HORACIO VÁSQUEZ:

18 de agosto de 1899 a 15 de noviembre de 1899.

JUNTA POPULAR:

(Mariano A. Cestero, Alvaro Logroño, Arístides Patiño y Pedro María

Mejía):

31 de agosto de 1899 a 4 de septiembre de 1899.

JUAN ISIDRO JIMENES:

15 de noviembre de 1899 a 2 de mayo de 1902.

HORACIO VÁSQUEZ:

26 de abril de 1902 a 23 de abril de 1903.

ALEJANDRO WOSS Y GIL:

23 de marzo de 1903 y 24 de noviembre de ¡903.

CARLOS F. MORALES LANGUASCO:

24 de octubre de 1903 a 24 de diciembre de 1905.

CONSEJO DE SECRETARIOS DE ESTADO:

(Manuel Lamarche García, Interior y Policía; Emiliano Tejera, Re­laciones Exteriores; Andrés Julio Montolio, Justicia e Instrucción Pu­blica; Francisco Leonte Vásquez, Fomento y Obras Públicas; Carlos Ginebra, Guerra y Marina; Eladio Victoria, Correos y Telégrafos; y Federico Velásquez y Hernández, Hacienda y Comercio):

24 de diciembre de 1905 a 29 de diciembre de 1905.

RAMÓN CÁCERES:

29 de diciembre de 1905 a 19 de noviembre de 1911.

CONSEJO DE SECRETARIOS DE ESTADO:

(Miguel A. Román hijo, Interior y Policía; y José María Cabral y Báez, Relaciones Exteriores):

19 de noviembre de 1911 a 5 de diciembre de 1911.

ELADIO VICTORIA:

5 de diciembre de 1911 a 30 de noviembre de 1912.

ADOLFO ALEJANDRO NOUEL:

1 de diciembre de 1912 a 13 de abril de 1913.

JOSE BORDAS VALDEZ:

14 de abril de 1913 a 27 de agosto de 1914.

RAMON BAEZ:

28 de agosto de 1914 a 5 de diciembre de 1914.

JUAN ISIDRO JIMENES:

6 de diciembre de 1914 a 7 de mayo de 1916.

CONSEJO DE SECRETARIOS DE ESTADO:

(Federico Velásquez y Hernández, Fomento y Comercio; Jaime Mota, Interior y Policía; y Agricultura e Inmigración; y Bernardo Pichardo, de Relaciones Exteriores):

7 de mayo de 1916 a 31 de julio de 1916.

FRANCISCO HENRÍQUEZ Y CARVAJAL:

31 de julio de 1916 a 29 de noviembre de 1916.

PRIMERA OCUPACION MILITAR NORTEAMERICANA: 1916-1924

GOBERNADOR MILITAR H. S. KNAPP:

29 de noviembre de 1916 a 23 de agosto de 1917.

GOBERNARDOR MILITAR INTERINO EDWIN A. ANDERSON:

23 de agosto de 1917 a 11 de septiembre de 1917.

GOBERNADOR MILITAR H. S. KNAPP:

11 de septiembre de 1917 a 5 de febrero de 1918.

GOBERNADOR MILITAR INTERINO J. H. PENDLETON:

5 de febrero de 1918 a 17 de marzo de 1918.

GOBERNADOR MILITAR H. S. KNAPP:

17 de marzo de 1918 a 6 de abril de 1918.

GOBERNADOR MILITAR INTERINO J. H. PENDLETON:

6 de abril de 1918 a 1 de junio de 1918.

GOBERNADOR MILITAR H. S. KNAPP:

1 de junio de 1918 a 2 de julio de 1918.

GOBERNADOR MILITAR INTERINO J. H. PENDLETON:

2 de julio de 1918 a 1 de septiembre de 1918.

GOBERNADOR MILITAR H. S. KNAPP:

1 de septiembre de 1918 a 18 de noviembre de 1918.

GOBERNADOR MILITAR B. H. FULLER:

18 de noviembre de 1918 a 25 de febrero de 1919.

GOBERNADOR MILITAR THOMAS SNOWDEN:

25 de febrero de 1919 a 3 de junio de 1921.

GOBERNADOR MILITAR S. S. ROBINSON:

3 de junio de 1921 a 3 de enero de 1922.

GOBERNADOR INTERINO HARRY LEE:

3 de enero de 1922 a 19 de febrero de 1922.

GOBERNADOR MILITAR S. S. ROBINSON:

19 de febrero de 1922 a 14 de junio de 1922.

GOBERNADOR MILITAR INTERINO HARRY LEE:

14 de junio de 1922 a 24 de julio de 1922.

GOBERNADOR MILITAR S. S. ROBINSON:

24 de julio de 1922 a 20 de octubre de 1922.

PRESIDENTE PROVISIONAL: JUAN BAUTISTA VICINI BURGOS:

21 de octubre de 1922 a 12 de julio de 1924.

TERCERA REPUBLICA: 1924 HASTA HOY

HORACIO VASQUEZ:

12 de julio de 1924 a 28 de febrero de 1930. José Dolores Alfonseca (vicepresidente interino).

2 de noviembre de 1929 a 6 de enero de 1930.

RAFAEL ESTRELLA UREÑA:

3 de marzo de 1930 a 17 de abril de 1930.

JACINTO BIENVENIDO PEYNADO (Secretario de Interior, Policía, Guerra y

Marina, presidente interino).

17 de abril de 1930 a 16 de agosto de 1930.

RAFAEL LEONIDAS TRUJILLO MOLINA:

16 de agosto de 1930 a 16 de agosto de 1934.

RAFAEL LEONIDAS TRUJILLO MOLINA:

16 de agosto de 1934 a 16 de agosto de 1938.

JACINTO BIENVENIDO PEYNADO (vicepresidente interino).

1 de noviembre de 1935 a 1 de febrero de 1936.

JACINTO BIENVENIDO PEYNADO:

16 de agosto de 1938 a 7 de marzo de 1940.

MANUEL DE JESÚS TRONCOSO DE LA CONCHA:

7 de marzo de 1940 a 18 de mayo de 1942.

RAFAEL LÉONIDAS TRUJILLO MOLINA:

18 de mayo de 1942 a 16 de agosto de 1942.

RAFAEL LEÓNIDAS TRUJILLO MOLINA:

16 de agosto de 1942 a 16 de agosto de 1947.

RAFAEL LEÓNIDAS TRUJILLO MOLINA:

16 de agosto de 1947 a 16 de a Héctor Bienvenido Trujillo Molina (Secretario de Guerra,

Marina y Aviación, presidente interino).

1 de marzo de 1951 a 1 de octubre de 1951.

HÉCTOR BIENVENIDO TRUJILLO MOLINA:

16 de agosto de 1952 a 3 de agosto de 1960.

JOAQUIN BALAGUER:

3 de agosto de 1960 a 31 de diciembre de 1961.

Francisco González Cruz (Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, Presidente interino).

1 de octubre de 1961 a 8 de octubre de 1961.

CONSEJO DE ESTADO:

(Presidido por Joaquín Balaguer. Rafael F. Bonnelly, vicepresidente y

Eduardo Read Barreras como segundo vicepresidente. Miembros:

Mons. Eliseo Pérez Sánchez, Nicolás Pichardo, Luis Amiama Tió y

Antonio Imhert Barreras).

1 de enero de 1962 a 16 de enero de 1962.

JUNTA CÍVICO-MILITAR:

(Presidida por Huberto Bogaert. Miembros: Armando Oscar Pacheco,

Luis Amiama Tió, Antonio Imbert Barreras; Contraalmirante Enrique

Valdez Vidaurre (M. de G.), Piloto Wilfredo Medina Natalio (Av. M.) y el

Coronel Neit R. Nivar Seijas (E.N.). 16 de enero de 1962 a 18 de enero de 1962.

CONSEJO DE ESTADO:

(Presidido por Rafael F. Bonnelly. Miembros: Eduardo Read Barreras, Mons. Eliseo Pérez

Sánchez, Nicolás Pichardo, Luis Amiama Tió, An­tonio Imbert Barreras y Donald Reid Cabral).

18 de enero de 1962 a 27 de febrero de 1963.

JUAN BOSCH:

27de febrero de 1963 a 25 de septiembre de 1963.

JUNTA PROVISIONAL DE GOBIERNO:

(Formada por los Oficiales Superiores de las Fuerzas Armadas).

25 de septiembre de 1963 a 26 de septiembre de 1963.

(Víctor Elby Viñas Román, Mayor General E.N.; Renato Hungría

Morel, General de Brigada E. N.; Atila Luna Pérez, General de Brigada

F. A. D.; Julio Alberto Rib Santamaría, Jefe de Estado Mayor M. de G.;

Belisario Peguero Guerrero, P. N.; Félix Hermida, hijo, General de

Brigada E. N.; Manuel García Urbáez, General de Brigada E N.;

An­tonio Imbert Barreras, General de Brigada E. N.; Luis Amiama Tió,

General de Brigada E. N., Salvador A. Montár Guerrero,

General de Brigada E. N.; Marcos A. Rivera Cuesta, Coronel E. N.;

Ramón Eduardo Cruzado Piña, Coronel Piloto F. A. D.; Librado Andújar

Matos, Capitán de Navío M.~de G.; Elías Wessin y Wessin, General F. A.

D.; Manuel Ramón Pagán Montás, Coronel E. N.; Braulio Alvarez

Sánchez, Coronel E. N. N. Folch Pérez, Coronel Piloto F. A. D.;

Andrés Germán Torres, Capitán de Navío M. de G. ;José María Sánchez

Pérez, Coronel Piloto F. A. D.; Carlos María Paulino Asiático, Teniente

Coronel E. N.; Rafa SantanaJ., Teniente Coronel. FA.; Rubén

Antonio Tapia Cesse Coronel E. N.; Sergio de Js. Díaz Toribio, Capitán

M. de G.; e Ismael Román Carbucia, Coronel Piloto, F. A. D.).

TRIUNVIRATO:

(Presidido por Emilio de los Santos. Miembros: Manuel Enrique Tavares y Ramón Tapia

Espinal).

26 de septiembre de 1963 a 25 de abril de 1965.

23 de diciembre de 1963:

Donald Reid Cabral, Presidente.

Miembros:

Manuel Enrique Tavares y Ramón Tapia Espinal.

8 de abril de 1964:

Donald Reid Cabral, Presidente.

Miembros: Manuel Enrique Tavares y Ramón Cáceres Troncoso.

27 dejunio de 1964 a 25 de abril de 1965:

Donald Reid Cabral, Presidente.

Miembro: Ramón Cáceres Troncoso.



"COMANDO MILITAR REVOLUCIONARIO":

(Encabezado por los Militares: Vinico Fernández Pérez, Giovanni Gutiérrez Ramírez, Francisco

Caamaño Deño, Eladio Ramírez Sánchez y Pedro Bartolomé Benoit).

25 de abril de 1965. (De 10:30 am a 8:00 pm).

JOSÉ RAFAEL MOLINA UREÑA:

25 al 27 de abril de 1965.

"JUNTA MILITAR":

Presidida por Bartolomé Benoit (F. A. D.). Miembros: Oigo Santana Carrasco (M. de G.) y

Enrique A. Casado Saladin (E. N.).

1 de mayo a 7 de mayo de 1965.

FRANCISCO ALBERTO CAAMAÑO DEÑO:

4 de mayo a 3 de septiembre de 1965.

"GOBIERNO DE RECONSTRUCCION NACIONAL":

(Presidido por Antonio Imbert Barreras. Miembros: Carlos Grisolía Poloney, Alejandro Zeller

Cocco, Bartolomé Benoit yJulio D. Postigo).

7 de mayo de 1965 a 30 de agosto de 1965.

"GOBIERNO DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL":

(Presidido por Antonio Imhert Barreras. Miembros: Carlos Grisolía

Poloney, Alejandro Zeller Cocco, Bartolomé Benoit y Leonte Bernard

Vásquez).

10 de agosto de 1965.

HÉCTOR GARCÍA GODOY, PRESIDENTE PROVISIONAL:

3 de septiembre de 1965 a 1 de julio de 1966.

JOAQUIN BALAGUER:

1 dejulio de 1966 a 16 de agosto de 1970.

RAMÓN RUIZ TEJADA, ENCARGADO DEL PODER EJECUTIVO:

16 de abril a 22 de mayo de 1970.

JOAQUÍN BALAGUER:

16 de agosto de 1970 a 16 de agosto de 1974.

JOAQUÍN BALAGUER:

16 de agosto de 1974 a 16 de agosto de 1978.

SILVESTRE ANTONIO GUZMAN FERNANDEZ:

Electo para el período,

16 de agosto de 1978 a 4 de junio de 1982.

JACOBO MAJLUTA

4 de junio de 1982 a 16 de agosto de 1982.

SALVADOR JORGE BLANCO

16 de agosto de 1982 a 16 de agosto de 1986.

JOAQUIN BALAGUER

16 de agosto de 1986 a 16 de agosto de 1990.

JOAQUIN BALAGUER

16 de agosto de 1990 a 16 de agosto de 1994

JOAQUIN BALAGUER

16 de agosto de 1994 a 16 de agosto de 1996

LEONEL FERNANDEZ REINA

16 de agosto de 1996 - 16 de Agosto de 2000

HIPOLITO MEJIA

16 de Agosto de 2000 - 16 de Agosto 2004

LEONEL FERNANDEZ REINA

16 de agosto de 2004 -

Desaparición población taína

Por Frank Moya Pons / El Caribe
Jueves 3 de julio del 2008

La rápida desaparición de la población taína, entre 1493 y 1514, impresionó mucho a los europeos que la presenciaron, y no era para menos pues la población nativa de la isla Española decreció de unas 400,000 personas en 1493 a apenas 26,334 en 1514.

Conocemos hoy el número exacto de la población aborigen de la isla en 1514 porque su rápida declinación creó una crisis de mano de obra en las minas de oro que obligó al rey Fernando a ordenar un nuevo conteo de los indios que estaban en manos de los españoles para redistribuirlos según su propia conveniencia y poner fin así a los conflictos entre los encomenderos.

Ese conteo y distribución de los últimos indios disponibles para el trabajo en las minas es conocido como el “Repartimiento de 1514” y fue realizado quitando indios a quienes no producían oro o alimentos, y dándolos arbitrariamente a quienes todavía tenían minas en producción.

En el momento en que se hizo el repartimiento había en la Española 14 ciudades y villas fundadas en sitios en los que originalmente hubo grandes pueblos indígenas o en lugares cercanos a importantes yacimientos de oro.

En algunos casos lo que determinó la fundación de los establecimientos españoles fue la disponibilidad de mano de obra india o de oro.
 
En el caso de la Concepción, el más importante centro minero de la isla, ambas circunstancias concurrieron en un mismo punto y contribuyeron al desarrollo de una ciudad de varios miles de habitantes.

Santo Domingo, por su parte, combinaba su cercanía a las importantes minas de Haina con el hecho de ser el principal puerto de la isla y la capital de la colonia.
 
En el Repartimiento de 1514 solamente recibieron indios 738 encomenderos, de los cuales 16 vivían en España. Otros 10 eran hospitales, monasterios y una iglesia.

Con la cifra de 710 encomenderos residentes en la isla podemos aproximarnos a una población europea mínima de unas 3,585 personas, aceptando que cada encomendero fuera realmente cabeza de una familia de tamaño promedio de cinco individuos.

Los que recibieron indios no componían la totalidad de los vecinos y moradores de la isla pues hubo muchas personas que no recibieron indios por no merecerlos políticamente o por haberlos perdido en virtud del mismo repartimiento.

Más de la mitad de la población española de la colonia se quedó sin recibir indios en el repartimiento de 1514, a juzgar por la emigración masiva que se produjo inmediatamente después por parte de aquellos que fueron despojados de sus indios y de los que vieron cerradas sus posibilidades de adquirir mano de obra indígena.

 El juez Alonso de Zuazo, en su célebre "Carta a Xevres", escrita en 1518, llegó a afirmar que entre 1515 y 1517 "se fueron a tierra firme más de ochocientas personas que andaban en las minas", y otro documento de 1516 dice que en ese año los vecinos eran algo menos de 715.

Tal vez nunca lleguemos a saber cuál era la población española de la colonia en 1514 o en los años anteriores, pero sí es posible concluir que era mucho mayor que la que sugieren los simples datos del repartimiento, y no es descaminado estimarla como superior a las cinco mil personas en 1515. Bartolomé de las Casas, que vivió en la isla en años anteriores la estimó en unas 10,000 personas.

Los repartidores censaron a los encomenderos por su residencia, como vecinos y moradores, por su estado civil, en casados con indias; casados con mujeres de Castilla y no casados, y por su ocupación.

De este conteo resultó que 371 encomenderos gozaban de la calidad de vecinos, esto es, poseían solar y se habían establecido en la Española con intención de permanencia.

Que la mitad de los encomenderos estuvieran avecindados parece indicar un cierto grado de estabilidad entre la población española de la isla en aquellos momentos en que el espíritu de aventura y exploración empujaban a los hombres a cambiar de sitio y a moverse de una frontera a otra en las tierras americanas.

Otro dato sugerente es la cantidad de encomenderos casados, entre los cuales 133 habían formado familia con mujeres de Castilla, en tanto que 62 todavía seguían casados con mujeres taínas, lo cual nos dice que casi un tercio de los matrimonios eran mixtos y que muchos españoles casados con indias habían conservado sus privilegios a pesar de la política contraria a estas uniones impuesta por el gobernador Nicolás de Ovando.

Ovando había prohibido los matrimonios mixtos como un medio de limitar el acceso de la gente común a la mano de obra indígena y de impedir que se repitiera lo que había ocurrido en tiempos de Roldán y de Colón cuando muchos españoles aprovecharon la muerte de los caciques para casar con sus hermanas o viudas y heredar el poder político y el control laboral de las comunidades aborígenes.

El promedio de indios recibidos por los españoles casados con indias varía de una comunidad a otra. Llama la atención el empeño de las autoridades por fomentar los matrimonios y la constitución de familias europeas en la colonia pues en más de un caso se entregaron encomiendas de indios en 1514 a condición de que el recipiente "traiga a su mujer de Castilla dentro de un año primero siguiente e si no que queden para las haciendas de Sus Altezas."

Igualmente interesante es la distribución de los artesanos y mineros españoles en las diferentes ciudades y villas de la isla pues se nota inmediatamente que los tres principales centros mineros, la Concepción, Santo Domingo y la Buenaventura, concentraban 49 de los 89 trabajadores blancos calificados en el Repartimiento.

De esos trabajadores, 28 eran mineros profesionales. El resto eran un aserrador, 12 herreros, 7 carpinteros, 7 barberos, 5 albañiles, 5 sastres, 2 fundidores, 1 mercader, 1 calcetero, 1 pescador, 1 pastelero y 1 pregonero. Entre los profesionales se mencionan 10 escribanos, 9 bachilleres, 5 licenciados, 1 notario, 1 cirujano y 2 boticarios.

A estos hay que añadir 47 regidores, 4 alcaldes, 20 funcionarios y oficiales reales y 26 visitadores que también recibieron indios, para tener una idea de la composición laboral de la población española en aquellos años. Hay que advertir que en más de un caso un individuo desempeñaba más de una de las actividades mencionadas anteriormente.

El número de encomenderos registrados nos da una idea del tamaño relativo de cada asentamiento español en la colonia y nos muestra cuán incipiente era la vida urbana en la Española a pesar de los pomposos títulos y blasones que la Corona otorgó en 1508 a todos los pueblos y villas que habían sido fundadas por Colón o por Ovando.
 
Cuatro pueblos apenas alcanzan los 25 encomenderos. Otros dos tienen 35 y 36 encomenderos, respectivamente. Cinco poseen entre 42 y 49 encomenderos. La Concepción con 82 y Santo Domingo con 201 se destacan por encima de las demás poblaciones españolas por su evidente importancia como centros mineros y administrativos de la isla en donde se llevaban a cabo las fundiciones del oro recogido.
 
Estas cifras nos muestran comunidades aldeanas de pocas familias que vivían en un ambiente rural orientadas hacia la minería, o hacia la crianza de ganado y una agricultura de subsistencia basada en modos indígenas de explotación de la tierra pues los españoles apenas empezaban a aclimatarse al nuevo ambiente tropical.

El repartimiento de 1514 no logró detener el colapso de la población taína. Más bien lo aceleró pues a finales de 1517 solamente quedaban 11,000 taínos vivos en control de los españoles.

En diciembre de 1518 se desató una epidemia de viruela, la primera en el Nuevo Mundo, que hizo morir más de 8,000 indios quedando apenas unos 2,500 sobrevivientes en toda la isla. De éstos hablaremos más adelante.
Frank Moya Pons es historiador